Las obras de Antonio Gaudí

Obras en Barcelona

Nave Gaudi Mataro 1878 – 1883

La Nave Gaudí de Mataró es la primera obra construida por el arquitecto. El proyecto era construir un recinto fabril de la Sociedad Cooperativa Obrera Mataronense ideada entre 1878 y 1883, únicamente se realizó este edificio, este es el único testimonio que ha llegado a nuestros días. Considerada como el punto de partida del proceso creativo del arquitecto, la nave de blanqueo de algodón de la cooperativa destaca por la importancia de la experimentación con los arcos parabólicos, utilizados por primera vez por Gaudí como elementos estructurales. Esta solución arquitectónica se convertiría posteriormente en un elemento clave y muy representativo de la obra gaudiniana. El edificio fue restaurado en 2008.

Casa Vicens 1883-1885

La Casa Vicens fue el primer trabajo de importancia que recibió Antoni Gaudí, en el año 1878, y es considerada su primera obra maestra. Se trata de un proyecto imaginativo, moderno e innovador, donde el artista utiliza por primera vez numerosos elementos estructurales, decorativos y simbólicos, que acabarán definiendo su lenguaje arquitectónico.
El joven Antoni Gaudí, recién acabado sus estudios de arquitectura, recibe el encargo por parte del Sr. Manuel Vicens de construir una casa de veraneo para él y su mujer en los terrenos en la calle de Sant Gervasi (la actual calle de las Carolinas), en la antigua Vila de Gracia. Las obras se inician en 1883 y se prolongan hasta 1888.

Sagrada Familia 1883

El legado arquitectónico que más fama mundial ha dado a Antoni Gaudí y a la ciudad de Barcelona, es el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Un edificio único mundial, lo más singular fue la transformación radical que el artista hizo del proyecto neogótico inicial, hasta convertirlo en un templo monumental. Desde el año 1914, Gaudí abandona cualquier otro proyecto y se dedica exclusivamente a la construcción de la Sagrada Familia. Su implicación es tan grande que llega a residir los últimos meses al lado de su obrador, un espacio situado al lado del ábside y acondicionado como taller de maquetas a escala, diseños, estudio de esculturas y espacio para pruebas fotográficas. La distribución de los espacios, la profusa decoración escultórica y la grandiosidad y solemnidad hacen de la obra una auténtica biblia de piedra.

Pabellones Finca Güell 1883-1887

El primer trabajo de envergadura que Gaudí hizo para su gran mecenas, Eusebi Güell, fueron los Pabellones de la Finca Güell. El encargo consistía en diseñar los jardines del palacio de veraneo –el actual Palacio Real-, construir las puertas de entrada a lo largo de todo el perímetro así como los dos pabellones de acceso, destinados a la casa del portero y las caballerizas. El conde Güell había heredado los terrenos de Can Feliu y Can Cuyás y quería acabar de dar lucimiento a la finca principal que había construido el arquitecto Joan Martorell. Aquí, Gaudí dejó su sello personal con la estética de estilo neomudéjar propia de sus obras iniciales y la introducción de arcos, vueltas en parábola y cúpulas hiperbólicas.

Palau Güell 1886-1890

El Palau Güell, fue un encargo del Conde Güell, se celebraban la exposición internacional de Barcelona de 1889 y al conde le era necesario un nuevo Palacio para recibir a sus invitados. El Palau fue uno de los edificios iniciadores del Art Nouveau. Destaca, sobretodo, por su innovadora concepción del espacio y de la luz. Gaudí introdujo en él soluciones muy diversas a partir de planteamientos muy personales y creó formas expresivas excepcionales fruto de su imaginación, utilizando materiales nobles tradicionales (piedra, madera, hierro forjado, cerámica, cristal, etc.). La construcción del Palau Güell supone la culminación de la etapa de juventud del arquitecto, utilizando técnicas en obras anteriores e introduce la mayor parte de las aportaciones que constituirán la base de su obras posteriores.

Colegio Teresianas 1888-1890

Coincidiendo con la celebración de la Exposición Universal de Barcelona, Gaudí ya era un arquitecto codiciado que pocos años antes había empezado la construcción de la cripta de la Sagrada Familia. A pesar de estar embarcado en proyectos de gran envergadura y presupuesto, el interés por el trabajo y su devoción religiosa hacían que aceptase trabajos más modestos como el convento y colegio de las Teresianas, en Sant Gervasi de Cassoles. El artista rehízo el proyecto recién iniciado por Joan Pons Trabal, manteniendo los cimientos ya acabados y convirtió lo que era una sencilla construcción en una obra capital de la arquitectura, sin alterar el volumen ni el perfil de la planta. El arquitecto se limitó a trabajar imaginativamente la sección del nuevo edificio, creando patios por los cuales entraba la luz natural.

Casa Calvet 1898-1900

A finales del siglo XIX, la derecha del Eixample se convertía en un barrio en crecimiento, ocupado en buena parte por los pujantes industriales textiles. Uno de ellos, Pere Mártir Calvet, encargó a Antoni Gaudí la tradicional casa de renta para situar su negocio en el subterráneo y bajos, reservando la planta principal como vivienda familiar. A pesar de parecer una de las construcciones más conservadoras y menos atrevidas del arquitecto, numerosos detalles ornamentales y la distribución de espacios, como el patio de luces, dejan al descubierto la genial huella del reusense. De hecho, la construcción recibió en el año 1900 el premio anual al mejor edificio artístico por parte del Ayuntamiento de Barcelona.

Casa Bellesguard 1900-1909

El lugar donde Gaudí construyó la Torre de Bellesguard es una porción de tierra con más de 2.000 años de historia. En él se han encontrado restos arqueológicos que demuestran que, des del tiempo de los íberos, esta zona siempre ha sido habitada. La abundancia de aguas subterráneas y las vistas panorámicas de 360 grados sobre la ciudad de Barcelona convierten Bellesguard en un emplazamiento estratégico. La importancia de la finca, no obstante, se debe a su pasado medieval. El año 1408, Bellesguard se convierte en sede real y papal: durante dos años fue la residencia fija del rey Martín I el Humano, último conde de Barcelona, y la residencia temporal de Benedicto XIII, más conocido como Papa Luna.

Parque Güell 1900-1914

El Parque Güell nació en 1900 de un sueño compartido entre el empresario Eusebi Güell y Antoni Gaudí. La intención inicial era construir en Barcelona un barrio residencial inspirado en el modelo británico de la “ciudad jardín”. Fue precisamente por este motivo que el industrial lo nombró Parc Güell, en inglés. Eusebi Güell adquirió la gran finca con la masía del marqués Mariano, en la zona que se conocía popularmente como la Montaña Pelada. El proyecto preveía vender 60 parcelas a las familias burguesas de Barcelona, y aunque el propósito inicial no se llevó a cabo, Gaudí dejó para la posteridad una auténtica maravilla.

Portal Casa Miralles 1901-1902

La valla y el portal de entrada de la Finca Miralles fue un trabajo menor pero de indudable interés en el universo Gaudí. Buena parte de los elementos se han conservado hasta hoy, y permiten admirar las soluciones arquitectónicas y estilísticas con las que era capaz de rematar cualquier obra. El encargo, en este caso, procedía del industrial Ermenegild Miralles, un buen amigo de su gran mecenas, Eusebi Güell. El proyecto completo consistía en construir la residencia privada en los terrenos recién comprados en Sarriá. El edificio, finalmente, se alzó por el arquitecto Doménec Sugranyes y Gaudí se limitó a diseñar la portalada del acceso principal y la pared perimetral.

Casa Batlló 1904-1906

Gaudí edificó, justo en un año y medio, una de sus creaciones más relevantes y uno de sus sellos principales. A pesar de lo que pueda parecer a primera vista, la Casa Batlló no fue un edificio de planta nueva, sino la reforma de un inmueble existente. La transformación tan radical y al mismo tiempo tan genial en el uso de colores y formas nunca vistas en la fachada, lo situaron rápidamente como un icono de la nueva Barcelona. Conocida popularmente como la casa de los huesos, la casa de las máscaras, la casa de los bostezos o la casa del dragón, la obra simboliza a la perfección la etapa de máxima madurez constructiva del arquitecto. Representa la combinación ideal entre el arte y la funcionalidad, entre la arquitectura y el diseño, y supone un edificio clave para entender qué significó el modernismo catalán.

Casa Milà (La Pedrera) 1906-1912

El éxito de los dos edificios residenciales construidos en el Ensanche de Barcelona a principios del s. xx supuso un nuevo encargo para el arquitecto Antoni Gaudí y le proporcionó un cliente nuevo, el señor Pere Milà, un adinerado burgués de buena familia barcelonesa que se había casado con la señora Rosario Segimon, una joven y rica viuda de Reus. Un año después de la boda, encargaron a Gaudí su residencia, un edificio de pisos de alquiler en el Paseo de Gracia, la avenida que vertebraba la nueva Barcelona y que a principios de siglo era el mejor escenario para la vida social de una ciudad en plena euforia urbanística.

Cripta Colonia Güell 1890-1917

La Colonia Güell se comenzó a construir en el año 1890 por iniciativa del empresario Eusebi Güell en su finca de Can Soler de la Torre, situada en el término municipal de Santa Coloma de Cervelló. En su afán de procurar mejoras sociales para sus trabajadores, Güell encarga la construcción de equipamientos a diferentes arquitectos y confía a Antoni Gaudí la construcción de una iglesia. El empresario no le impone ningún tipo de límite, ni de presupuesto ni de tipo de obra y, para el arquitecto, el proyecto sirve de banco de pruebas para la construcción de la Sagrada Familia. Pero la obra quedó inacabada, únicamente se llegó a construir la nave inferior, y es por ese motivo que la iglesia se conoce popularmente como cripta.

Obras fuera de Barcelona

El Capricho

La Villa Quijano, popularmente conocida como El Capricho, es un edificio modernista situado en la localidad cántabra de Comillas. Fue proyectado por Antoni Gaudí y construido entre 1883 y 1885 bajo la dirección de Cristóbal Cascante, ayudante del arquitecto reusense, por encargo del indiano Máximo Díaz de Quijano. Es una de las pocas obras que Gaudí proyectó fuera de Cataluña.
Esta obra pertenece a la etapa orientalista de Gaudí (1883-1888), periodo en que el arquitecto realizó una serie de obras de marcado gusto oriental, inspiradas en el arte del Próximo y Lejano Oriente (India, Persia, Japón), así como en el arte islámicohispánico, principalmente el mudéjar y nazarí. Gaudí empleó con gran profusión la decoración en azulejo cerámico así como los arcos mitrales, cartelas de ladrillo visto y remates en forma de templete o cúpula.1
El edificio cayó en el abandono tras la Guerra Civil, estado en el que siguió pese a su declaración como Bien de Interés Cultural en 1969. En 1977 la última descendiente de los López-Díaz de Quijano, Pilar Güell Martos, vendió la propiedad al empresario Antonio Díaz quien lo restauró en 1988 y lo convirtió en un restaurante. En 1992 fue comprado por el grupo japonés Mido Development. Por último, en 2009, el edificio se convirtió en museo.

Palacio Episcopal de Astorga

El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio neogótico situado en la ciudad española de Astorga (León). Fue proyectado por el arquitecto modernista Antoni Gaudí, una de sus pocas obras realizadas fuera de Cataluña. Su construcción se llevó a cabo entre 1889 y 1915.1
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte góticomedieval el cual asume de forma libre y personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, el balear y el rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras elimina la necesidad de contrafuertesmediante el empleo de superficies regladas y suprime cresterías y calados excesivos.2
Desde 1962 el palacio alberga el Museo de los Caminos, dedicado al Camino de Santiago. El edificio fue catalogado como Bien de Interés Cultural el 24 de julio de 1969 con la referencia RI-51-0003827. Forma parte de la Ruta Europea del Modernismo.3
En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a «Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España».

La casa Botines

La casa Botines o casa Fernández y Andrés es un edificio de estilo modernista situado en la ciudad española de León, capital de la provincia homónima. Originalmente era un almacén comercial y residencia particular. Construido y diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí entre 1891 y 1892, es una de sus tres obras fuera de Cataluña, junto al Palacio Episcopal de Astorga —también en la provincia de León— y El Capricho de Comillas, en Cantabria.
Se encuentra ubicado junto al palacio de los Guzmanes —sede de la Diputación de León— y junto a la plaza de Santo Domingo, lugar de encuentro entre el casco antiguo y el ensanche. Fue restaurado en 1953 y, en 1969, fue declarado Monumento Histórico de Interés Cultural. En la actualidad acoge el Museo Gaudí Casa Botines gestionado por la Fundación España-Duero.
El término casa Botines deriva del apellido del fundador de la sociedad, Juan Homs y Botines,1 un empresario y comerciante de origen catalán asentado en la capital leonesa. Sus socios Mariano Andrés González-Luna y Simón Fernández Fernández fueron los responsables del encargo de la casa a Gaudí.
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte góticomedieval, el cual asumió de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, y llegó al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras de esta época eliminó la necesidad de contrafuertesmediante el empleo de superficies regladas y suprimió cresterías y calados excesivos.
Esta obra está inscrita como un monumento declarado en el registro de Bienes de Interés Cultural del patrimonio español con el código RI-51-0003826.

Bodegas Güell

Las Bodegas Güell (en catalán, Celler Güell) es un conjunto arquitectónico compuesto por unas bodegas y edificios anexos situados en Garraf, en el término de Sitges (Barcelona), obra del arquitecto modernista Antoni Gaudí. Fueron construidas entre 1895 y 1901, bajo la dirección de Francesc Berenguer, ayudante de Gaudí.
Esta obra pertenece al período neogótico de Gaudí (1888-1898), etapa en que el arquitecto se inspiró sobre todo en el arte góticomedieval, el cual asume de forma libre, personal, intentando mejorar sus soluciones estructurales. El neogótico fue en aquella época uno de los estilos historicistas de mayor éxito, sobre todo a raíz de los estudios teóricos de Viollet-le-Duc. Gaudí estudió con profundidad el gótico catalán, balear y rosellonés, así como el leonés y el castellano en sus estancias en León y Burgos, llegando al convencimiento de que era un estilo imperfecto, a medio resolver. En sus obras elimina la necesidad de contrafuertes mediante el empleo de superficies regladas, y suprime cresterías y calados excesivos.

Catedral Mallorca

La Catedral-Basílica de Santa María de Palma de Mallorca también llamada Catedral de Mallorca es el principal edificio religioso de la isla de Mallorca. En mallorquín, se la conoce como La Seu (Seu o Seo es el nombre que reciben las catedrales en la Corona de Aragón). Consiste en un templo de estilo gótico levantino construido a la orilla de la bahía de Palma. Se asoma al mar sobre las murallas romana y renacentistas que protegían a la ciudad, siendo la única catedral gótica que cumple con esta peculiaridad. Consiste también en la sede de la diócesis de Mallorca, su titular es la Asunción de María.
En 1931 fue declarada Monumento Histórico-artístico. Además, se trata de la catedral con el mayor rosetón del mundo gótico, mayor rosetón original de todas las catedrales góticas europeas (13 metros de diámetro), ya que existen catedrales con rosetones de mayores dimensiones (15m) pero pertenecen al neogótico, y también una de las que tiene una nave de mayor altura entre las catedrales de estilo gótico europeas. El edificio es enorme, su bóveda alcanza una altura de 44 m solo superada por la Catedral de Beauvais 48 m, la catedral gótica más alta del mundo y ligeramente menor que la altura de la Catedral de Milán 45 m, en cambio supera a la Catedral de Colonia 43 m. El edificio abarca 6,655 m². El volumen interior es de 160,000 m³.
Su construcción se inició en 1229, después de la conquista de la isla por la Corona de Aragón. El rey Jaime I, decidió derribar la antigua gran mezquita de Medina Mayurca para construir un gran templo dedicado a Santa María, debido a que al estallar un fuerte temporal durante la travesía por mar hacia Mallorca para conquistarla, prometió construirle una catedral en veneración si esta les salvaba de la muerte.
En 1346, fue el rey Jaime III, aunque los trabajos y acabados continuaron bastantes años después, ya que no se terminó hasta 1601, y, en rigor, se siguió (y se sigue) reformando y restaurando cada poco tiempo.
A principios del siglo XX, el arquitecto Antoni Gaudí dirigió una serie de trabajos destinados a recuperar parte del espacio original. Los principales cambios producidos fueron: la eliminación del coro situado en el centro de la nave, que fue dividido en dos y trasladado a los laterales, colocándolo sobre sendos grupos de columnas; la elaboración de un baldaquino para el altar mayor (proyecto inacabado, ya que el existente es una maqueta del definitivo que debería haberse realizado en metal); la creación de un nuevo púlpito (situado a la izquierda del altar mayor) y la introducción de diferentes elementos ornamentales de diseño modernista (el cierre del altar mayor y las llamadas “tobilleras” o candelabros colocados en los pilares que sostienen la nave central). Las obras las dirigió Juan Rubió, ayudante de Gaudí, interviniendo también Josep Maria Jujol, el escultor Vicenç Vilarrubias y los pintores Joaquín Torres García, Iu Pascual y Jaume Llongueras.

Fuente: Wikipedia.org